La Inmaculada Concepción de Huancayo.

La Inmaculada Concepción de Huancayo.

Desde 1930, en que los padres de Ocopa instalaron una residencia en la Calle Arequipa, nació la idea de logar una fundación de mayores dimensiones que correspondiesen al futuro progresista y floreciente de la ciudad de Huancayo. La donación del terreno por parte de la dama huancaína, Señora Adelaida Vda. de Calixto, constituyo el primer paso para su realización. Los quince primeros años de su fábrica hacen recordar la actuación de los frailes en los viejos tiempos de la Orden Franciscana. Un pequeño Rivotorto. La primera piedra de la monumental iglesia fue colocada el 13 de junio de 1944 y su solemne inauguración de llevo cabo el 28 de agosto de 1965 por el Cardenal Juan Lándazuri, durante los días del VII Congreso Eucarístico Nacional de Huancayo. De vasta dimensiones y de hermosa arquitectura clásica, el Templo de la Inmaculada es una de la joya de mayor valor artístico de la capital huanca. Ello se ha llevado a cabo gracias a los esfuerzos de Franciscanos, la colaboración del pueblo huancaíno y la ayuda de la junta de Obras Publicas de Junín.

La nueva iglesia exigía un nuevo convento y por ello se levantó uno moderno, quedando inaugurado en 1962. En 1965 es elevado a la categoría de Guardiana y viene funcionando como parroquia desde 1956. Actualmente el Convento de Inmaculada de Huancayo viene realizando una gran labor religioso-cultural, dándole un carácter moderno, acomodado a las nuevas directrices pastorales. Su acción se extiende tanto al ministerio parroquial como a labor docente en escuelas y colegios. Colaboran eficazmente con los religiosos del convento diversas instituciones religiosas, destacando entre ellas la Hermandad de Caballeros de San Martín de Porras.

Entre sus modernas instalaciones cuenta con una hermosa sala parroquial, en la que se realizan actuaciones culturales, y una biblioteca, también parroquial, a nivel universitario.