San Agustín de Trujillo

San Agustín de Trujillo

Hubo convento franciscano en Trujillo desde el año de la fundación de a ciudad en 1535 y coopero a su fundación el mismo Francisco Pizarro. Sus frailes desplegaron celo ardiente en la conversión de los habitantes de esa región. Tuvieron a su cargo también la Doctrina de Mansiche y el Santuario de Huanchaco. Vivió por algún tiempo en el antiguo convento franciscano (hoy a cargo de los PP. De Carmelita) el glorioso San Francisco Solano. Fue suprimido la comunidad franciscana en 1856 y el convento convertido en Colegio nacional. En 1894 los Misioneros de Cajamarca fundaron un Residencia en lo que había sido convento e iglesia de San Agustín, y allí perdura y desenvuelves su actividad apostólica en nuestro días la Comunidad franciscana. La residencia fue elevad a guardianía en 1908.

Su intensa actividad apostólica es como la señalada en los otros conventos. Tiene una muy hermosa iglesia colonial restaurada y decorada varia veces, pero con el terremoto de 1970 quedo seriamente averiada de suerte que es preciso restaurarla de nuevo, pues no se puede habilitar para el culto. Siempre se ha distinguido nuestra iglesia por ser una de las más concurridas y mejor atendida de Trujillo. Los padres atienden a varias instituciones religiosas y capellanías, como la T.O.F. y el Movimiento Familiar Cristiano y se lleva un interesante Servicio Social, se hace catequesis y aun se dictan clases en algunos colegios. Es parroquia desde 1954, contando en la actualidad con más de 20.000 feligreses.

Como el convento era suficiente y nada funcional, se ha construido uno más cómodo en 1965. Su biblioteca conventual, con 4.000 volúmenes, a pesar de estar ya en el nuevo local, no está organizada, y habría que ponerla al día como sucede con las de casi dos nuestros conventos.