San Bernardino de Huánuco

San Bernardino de Huánuco

Desde el siglo XVI hubo convento franciscano en esa ciudad. Sus frailes trabajaron como pocos en la evangelización de los indígenas. En el siglo XVII fue señalado como convento de recolección y desde el se comenzó la evangelización de las tribus de los boques del Huallaga. En el siglo XVIII sirvió como residencia y base de operaciones a los misioneros de Ocopa para las conversiones Pachitea, Huallaga y Ucayali. Fue suprimido poco después de la Independencia y su local convertido en centro de enseñanza.

A instancias de Mons. Francisco Rubén Berroa volvieron los Franciscanos a Huánuco en 1926 y recibieron la valiosa iglesia del antiguo convento. Allí quedaron desde entonces establecidos trabajando muy activamente. En 1950 se restauró la antigua iglesia, quedando como nueva, la mejor que tiene Huánuco sin duda alguna.

Los Padres de Huánuco, pese a no ser parroquia vienen cumpliendo una extraordinaria labor material y social, cultural y espiritual. Junto a la iglesia de construyó un salón para actuaciones y conferencias y desde 1964 viene funcionando con la gran beneplácito de los huanuqueños “Cooperativa de Créditos San Francisco”. Atienden igualmente la solicitudes de parroquia fuera de la ciudad, se visita a los presos de la cárcel y en la iglesia se atiende un catecismo de niños y varias instituciones religiosas últimamente se ha construido el nuevo local del convento”.